El sabueso de la historia

Una historia peculiar de la medicina

Alcmeón de Crotona: El amanecer de la medicina científica y la neurociencia.

Contexto Histórico: La Magna Grecia y la Escuela de Crotona

Alcmeón nació en Crotona, en la Magna Grecia (sur de la actual Italia), y su vida transcurrió entre finales del siglo VI y principios del V a. e. c. Esta poli, ubicada estratégicamente en el golfo de Tarento, fue sede de la primera y más célebre escuela de medicina griega.

Es imperativo recordar que el pitagorismo alcanzó su cenit en Crotona tras la llegada de Pitágoras de Samos hacia el 530 a. e. c., quien huía de la tiranía de Polícrates. Allí fundó su escuela hermética y centrada en el estudio metódico de las matemáticas, la música, la astronomía y la medicina. Si bien autores tardíos como Jámblico de Calcis sugieren que Alcmeón fue discípulo directo de Pitágoras, la evidencia aristotélica y el análisis crítico de su obra indican que, aunque contemporáneo, Alcmeón fue una personalidad intelectualmente independiente. Desarrolló una doctrina propia, centrada casi exclusivamente en la medicina, la fisiología y la filosofía natural.

Podemos concluir, por tanto, que aunque influido por el ambiente intelectual de su época, Alcmeón no fue un pitagórico puro. Su enfoque empírico y su vocación por la investigación científico-natural lo alejan del carácter místico-religioso de dicha hermandad.

La figura del primer filósofo-médico

En la actualidad, Alcmeón es considerado el primer «filósofo-médico». Fue pionero en investigar la naturaleza humana mediante la observación directa y, presumiblemente, la disección de cadáveres (práctica que lo distanciaba radicalmente de los pitagóricos, quienes la prohibían). Su figura representa un punto de inflexión fundamental en el pensamiento occidental: el umbral entre la medicina mágico-religiosa y la ciencia racional. Su obra sentó las bases de la tradición médica posterior, influyendo en Hipócrates, Platón y Aristóteles, y trazando la ruta de la fisiología griega.

Apenas poseemos datos biográficos: sabemos que su padre se llamaba Pirítoo y que es probable que practicara disecciones tanto en animales como, posiblemente, en humanos. Aunque la mayor parte de su obra versó sobre medicina, su perfil se ajusta más al de un filósofo de la ciencia o fisiólogo que al de un terapeuta clínico.

Metodología: Del dogma a la observación empírica

El pensamiento médico del siglo V a. e. c. (periodo presocrático) se cimentaba en las concepciones de Empédocles de Agrigento sobre las cuatro raíces o elementos. Poco después, Hipócrates de Cos (siglos V-IV a. e. c.) consolidaría la medicina racional empírica, cuya doctrina quedó consignada en el Corpus Hippocraticum. Aunque Alcmeón no es citado explícitamente en el Corpus, su influencia es innegable, especialmente en la neurología y la fisiología sensorial.

Hipócrates enseñaba que el médico debe conocer la totalidad de la naturaleza (Physis) antes de tratar al enfermo. No obstante, Alcmeón ya había sentado este precedente en el siglo VI a. e. c. Los llamados «fisiólogos» o physikoi (como Tales, Anaximandro, Pitágoras, Parménides, Demócrito, Heráclito y el propio Alcmeón) establecieron las bases teóricas para que, en el periodo hipocrático, la medicina evolucionara hacia una téchnè (arte o saber hacer) con fundamentación sólida en la ciencia natural.

La gran hazaña de Alcmeón fue superar la visión puramente cosmogónica y mística —donde los asclepíades se centraban en sueños terapéuticos, rituales y sacrificios— para proponer una visión racional de la Physis y su papel en el proceso de enfermar. Esto constituyó un cambio de paradigma radical respecto a todas las culturas previas.

Epistemología: Lo divino y lo humano

Alcmeón transitó de la especulación abstracta al empirismo. Su método partía de una clara distinción epistemológica:

«Con respecto a las causas mortales, los dioses tienen conocimiento y certeza absoluta, infalible y completa; pero en la medida en que es posible para los seres humanos juzgar…»

Esta sentencia subraya que el conocimiento humano, aunque inferior al divino, es posible mediante la inferencia a partir de indicios (tekmairomai). Alcmeón adoptó la postura del científico que extrae conclusiones basadas en lo perceptible, rechazando implícitamente la revelación divina como fuente de explicación médica. Para él, la experiencia es el comienzo del aprendizaje.

Legado Científico: Anatomía y Neurociencia

La práctica de la disección

Frecuentemente citado como el primer griego en realizar disecciones con fines científicos, Alcmeón llevó a cabo, con certeza, disecciones de animales y, específicamente, del globo ocular.

Recreación de Alcmeón diseccionando el globo ocular de una animal.

Este enfoque experimental le permitió refutar creencias tradicionales mediante hallazgos anatómicos:

  • Observó que de los órganos sensoriales parten conductos («poros») que convergen en el cerebro.
  • Realizó la primera descripción histórica del nervio óptico, notando cómo los nervios parten del cerebro y se cruzan (quiasma) antes de llegar a cada órbita.
  • Es probable que describiera también la trompa de Eustaquio.

El Encefalocentrismo

La contribución más revolucionaria de Alcmeón fue el encefalocentrismo. Fue el primer pensador en dictaminar que las funciones mentales (el hegemonikon) residen en el cerebro, basándose en la observación clínica y experimental.

En una época donde la mayoría (incluido posteriormente Aristóteles) creía que el intelecto y la percepción residían en el corazón (cardiocentrismo), Alcmeón identificó al cerebro como:

  • El órgano rector de la vida psíquica.
  • El asiento de la conciencia, las sensaciones y el entendimiento («el interpretador»).
  • El centro donde se procesan todas las sensaciones provenientes de los órganos de los sentidos.

Esta teoría implicaba que las enfermedades mentales, incluida la «enfermedad sagrada» (epilepsia), eran patologías cerebrales y no posesiones divinas. Observó que la conmoción cerebral alteraba no solo la percepción, sino también el intelecto, al bloquear los canales de comunicación.

Anatomía y fisiología de los sentidos

Alcmeón intentó proyectar una fisiología general de los sentidos mediante explicaciones mecánicas, alejadas del misticismo:

  • La Vista: Describió el ojo como compuesto de agua y fuego. La visión ocurre cuando la imagen se refleja en la parte brillante y traslúcida (pupila/cristalino), que actúa como espejo, transmitiendo la imagen al cerebro por los «caminos luminosos».
  • El Oído: Explicó la audición mediante la resonancia en un espacio vacío interno (kenón), que transmite el sonido al cerebro.
  • El Olfato: Sugirió que el aire cargado de olor es llevado directamente al cerebro al respirar.
  • El Gusto: La lengua, cálida y suave, disuelve las sustancias y, gracias a su porosidad, transmite la sensación al cerebro.

Diferenció lúcidamente entre sensación y entendimiento, estableciendo una barrera ontológica entre humanos y animales: los animales perciben, pero no «entienden» (no sintetizan ni conectan la información).

Teoría de la Salud: La Isonomía

Su teoría de la salud es uno de los pilares de la medicina occidental y demuestra una brillante aplicación de metáforas sociopolíticas a la biología.

  • Salud (Isonomía): Es el equilibrio democrático o mezcla proporcionada de cualidades opuestas (calor-frío, húmedo-seco, amargo-dulce). Existe una «igualdad de derechos» entre las potencias.
  • Enfermedad (Monarquía): Aparece cuando una de estas cualidades ejerce un dominio despótico sobre las otras.

La terapéutica, por tanto, debía consistir en restaurar el equilibrio mediante la aplicación de contrarios (contraria contrariis curantur): enfriar lo caliente, humedecer lo seco.

Etiología de la enfermedad: Clasificó las causas en dos categorías, anticipando el enfoque multifactorial:

  1. Causas internas: Desequilibrio de los humores o cualidades, malnutrición.
  2. Causas externas: Factores ambientales (calidad del agua, geografía), fatiga física o violencia.

Esta visión prefigura el tratado hipocrático Sobre los aires, aguas y lugares.

Fisiología General, Embriología y Metafísica

  • Sueño y Muerte (Hipótesis vascular): Propuso que el sueño se produce por el retiro de la sangre de la superficie y del cerebro hacia los grandes vasos (aorta/cava). El despertar es la redifusión de esa sangre. La muerte ocurre cuando la retirada es total y permanente.
  • Embriología: Defendió una teoría encéfalo-mielogénica (la semilla proviene del cerebro/médula). Sostuvo que ambos progenitores contribuyen con semilla (contra la visión aristotélica de la mujer como mero receptáculo) y que el sexo dependía de la predominancia de una de las semillas.

Teoría del Alma: Aunque médico, no abandonó la metafísica. Desarrolló el primer argumento conocido a favor de la inmortalidad del alma basado en el movimiento continuo. El alma es inmortal porque, al igual que los cuerpos celestes, se mueve en un ciclo eterno. Su sentencia sobre la muerte humana es de una profundidad abrumadora:

«Los hombres mueren porque no son capaces de unir el principio con el fin».

A diferencia de los círculos perfectos y eternos de los astros, la vida biológica es lineal; el cuerpo no puede renovarse cíclicamente y perece.

Conclusiones

De los fragmentos históricos conservados, Alcmeón de Crotona emerge como el verdadero padre de la fisiología y la neurociencia.

  1. Pionero anatómico: Superó la especulación para mirar dentro del cuerpo, descubriendo el nervio óptico y la trompa de Eustaquio.
  2. Fundador del Encefalocentrismo: Situó correctamente el intelecto en el cerebro, oponiéndose al cardiocentrismo imperante.
  3. Metodología científica: Separó la medicina de la magia, insistiendo en causas naturales y no divinas.
  4. Precursor de la Homeostasis: Su concepto de isonomía prefigura el equilibrio homeostático moderno.

Transformó la medicina de un arte sagrado en una ciencia de la observación. Su influencia se rastrea desde la escuela hipocrática hasta Platón, constituyendo un pilar ineludible en la historia del pensamiento científico.

«La salud es la isonomía (igualdad de derechos) de las potencias; la enfermedad es la monarquía (dominio) de una sola de ellas.»

Bibliografía principal

  • Laín Entralgo, P. (1973). Historia Universal de la Medicina. Tomo II. Barcelona: Salvat.
  • Alonso, J. R. (2018). Historia del cerebro. Sevilla: Editorial Guadalmazón.
  • Gómez Fajardo, C. A. (2001). «Alcmeón de Crotona y la gran hazaña». Revista Colombiana de Obstetricia y Ginecología, 52(1).
  • Porta Etessam, J. (2013). «Alcmeón: El cerebro y la observación». Neurociencias.
  • Valiño, F. (2000). «Alcmeón de Crotona». Revista GOCE, 2(10).

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