El sabueso de la historia

Una historia peculiar de la medicina

Evolución y Praxis de la Medicina en el Antiguo Egipto

Imagen de un relieve egipcio muy famoso que representa a Hesy-Ra (el primer dentista conocido por su nombre en la historia), un alto funcionario que vivió durante la III Dinastía (alrededor del 2650 a.C.), bajo el reinado del faraón Djoser.

La medicina del Antiguo Egipto, con una trayectoria que excede los tres milenios, constituye un fenómeno histórico heterogéneo y en constante transformación. Es un error metodológico considerar su corpus de conocimiento como una unidad estática; la medicina practicada por Imhotep hacia el 2750 a.C. (III Dinastía) dista significativamente de la sistematización científica y terapéutica que hallamos en los Papiros de Ebers y Edwin Smith, redactados un milenio después. En su conjunto, esta tradición representa una simbiosis entre la observación empírica, técnicas quirúrgicas de una precocidad asombrosa y una cosmovisión regida por lo sobrenatural, consolidándose como la piedra angular de la medicina occidental.

Ontología de la Salud y la Enfermedad

En la sociedad egipcia, la medicina trascendió la mera práctica empírica para convertirse en una institución de alta complejidad. No obstante, carecía de una «patología general» en términos modernos, es decir, de una teoría racional y coherente de la enfermedad. La etiopatogenia se fundamentaba en una dualidad entre lo mágico y lo racional:

  • Origen divino e influencia malévola: La enfermedad se interpretaba frecuentemente como un castigo de las deidades por transgresiones morales o señales de la ira divina. El paciente podía ser estigmatizado como un ser social y religiosamente impuro. Asimismo, se creía en la acción de espíritus malignos que parasitaban el cuerpo para debilitar el organismo.
  • Causas naturales y accidentales: Se reconocían factores racionales como los traumatismos derivados de conflictos bélicos o accidentes laborales, el azar y las parasitosis intestinales.

La prevalencia de una visión sobre otra dependía de la época (tendiendo hacia un mayor racionalismo con el tiempo), de la mentalidad específica del facultativo y de la naturaleza de la afección. Mientras los problemas externos y visibles correspondían al cirujano, las dolencias internas, al ser «invisibles», se abordaban mediante farmacología y rituales mágicos.

Fuentes Documentales: Los Papiros Médicos

Nuestra comprensión de esta disciplina emana primordialmente de los papiros, complementados por el registro arqueológico y el estudio de las momias.

  • Papiro de Kahoun (c. 1900 a.C.): El texto médico más antiguo, especializado en ginecología, obstetricia y veterinaria.
  • Papiro de Edwin Smith (c. 1500 a.C.): El tratado quirúrgico por excelencia. Destaca por su sobriedad y rigor, describiendo 48 casos clínicos con una metodología de examen, diagnóstico, pronóstico y tratamiento.
  • Papiro de Ebers (c. 1500 a.C.): Una vasta enciclopedia que compendia cerca de 900 recetas y exorcismos, cubriendo desde enfermedades internas hasta oftalmología y ginecología.
  • Otros documentos relevantes: El Papiro de Hearst (medicina-quirúrgica), el de Berlín (cardiología y pediatría), Chester Beatty (recetario mágico) y el de Carlsberg (oftalmología y obstetricia).

Papiro de Ebers

Estructura profesional y formación

El sistema sanitario egipcio presentaba una estratificación profesional nítida, regida por una jerarquía compleja que iba desde el aprendiz hasta el sabio iniciado:

  • UAB: Sacerdotes de la diosa Sejmet, mediadores que integraban el rito con la administración de fármacos.
  • SWNW: Médicos laicos, altamente cultos y admirados internacionalmente por soberanos extranjeros.
  • SAU: Magos expertos en exorcismos y prácticas sobrenaturales.
  • Especialistas: Existían facultativos dedicados a órganos específicos, como Hesy-Ra (primer oftalmólogo conocido), dentistas o los «guardianes del ano del faraón».

La formación se impartía en las «Casas de la Vida» (Sais, Tebas, Heliópolis), centros de saber vinculados a los templos donde se preservaba y copiaba el conocimiento. La responsabilidad era máxima: errores médicos graves o resultados fatales podían conllevar sanciones severas o la muerte del profesional.

La figura de Imhotep y el albor de la medicina técnica

La figura de Imhotep (c. 2750 a.C.) representa un hito singular en la historia de la humanidad. Es, con probabilidad, el primer erudito de nombre conocido que ostentó una influencia polifacética, destacando como arquitecto (responsable de la Gran Pirámide Escalonada de Saqqara) y visir del faraón Dyeser (Zoser) durante la III Dinastía y, fundamentalmente, como el «padre» de la medicina egipcia.

Desde un punto de vista histórico-médico, el fenómeno de Imhotep es fascinante por su evolución póstuma. A diferencia de otros médicos de la antigüedad, Imhotep sufrió un proceso de divinización: Fue elevado al estatus de semidiós y, finalmente, durante la época ptolemaica, fue plenamente deificado como hijo de Ptah. Los griegos, al entrar en contacto con su culto, lo identificaron con su propia deidad de la medicina, Asclepio (Esculapio).

Imhotep es el símbolo del nacimiento de la medicina como una disciplina estructurada. Su transición de médico real a dios de la curación subraya la profunda veneración que el pueblo egipcio sentía por aquellos capaces de mitigar el dolor humano mediante la combinación de la técnica, la sabiduría y el favor divino.

Figurilla de Imhotep

Anatomía, fisiología y el corazón

Aunque el embalsamamiento era una práctica común, su carácter ritual y el tabú sobre la integridad del cuerpo dificultaron el avance anatómico científico. No obstante, el corazón (ib) y los vasos (met) ocuparon un lugar central en su fisiología. El corazón se concebía como la sede de la vida anímica y el pensamiento, un órgano que «hablaba» a través del pulso. Describieron cuadros de cianosis, muerte súbita y formularon la hipótesis de la obstrucción vascular como origen de diversas patologías.

 Paleopatología y evidencia clínica

El estudio de restos biológicos ha confirmado una alta incidencia de enfermedades en el Egipto faraónico:

  • Parasitosis: La esquistosomiasis afectaba hasta al 65% de la población debido al contacto con aguas del Nilo infectadas por caracoles dulceacuícolas. También se han detectado casos de malaria (20%), tenias y otros parásitos intestinales.
  • Técnica Protésica: Se han hallado prótesis de madera de gran precisión técnica, como una para el dedo gordo del pie diseñada para la movilidad del difunto, además de puentes dentales.

Dedo de El-Gurna, considerado la prótesis funcional más antigua de la historia.Fue hallado en la necrópolis de Tebas (Luxor, Egipto), en la tumba de una mujer noble llamada Tabaketenmut.

El Arsenal Terapéutico

La farmacoterapia egipcia gozó de un prestigio legendario en la Antigüedad. Con más de 700 fármacos registrados, utilizaban sustancias cuya eficacia ha sido validada por la ciencia moderna:

  • Antisepsia: Uso de miel y pan mohoso (precursor empírico de la penicilina) en heridas infectadas.
  • Farmacopea activa: Empleo de opio, digital, aceite de ricino, papaverina, natrón y diversas plantas como el ajo y el apio.
  • Cirugía: Prácticas como la circuncisión ritual y el entablillado de fracturas, apoyadas por un instrumental de cobre documentado arqueológicamente en la necrópolis de Abusir y en los relieves de Kom Ombo.

Uno de los registros más antiguos de instrumental quirúrgico en el mundo. Templo de Kom Ombo, dedicado a los dioses Sobek y Haroeris (Horus el Viejo), situado a orillas del Nilo.

Trascendencia

A pesar de la carga de superstición inherente a su tiempo, la medicina egipcia sentó las bases del diagnóstico sistemático y la observación sensorial, influyendo directamente en la tradición hipocrática. Su legado no desapareció con la caída del Imperio; persistió de forma paulatina a través de la escuela alejandrina, el mundo copto y, finalmente, la medicina árabe, que preservó este saber para la posteridad.

Referencias principales

López Piñero J.M. La medicina en la historia. Ed La esfera de los libros. 2002. 2: 35-40.

Laín Entralgo, P. (1978). Historia de la Medicina. Barcelona: Salvat Editores.

Atlas ilustrado. Historia de la Medicina. Ed Susaeta. Pag. 24-27.

Gargantilla P. La práctica médica en el Antiguo Egipto. Historia de la Medicina. Muy interesante.

González Fisher R.F, Flores Shaw P. El papiro quirúrgico de Edwin Smith. Historia y Filosofía de la Mecicina, An Med. 2005; 50 (1): 43-48.

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